Yoku’s Island Express Análisis del juego

Yoku’s Island Express es un juego muy peculiar, que combina una estructura típica de un juego de plataformas 2D, con mecánicas de pinball. En esta aventura van a encarnar a una pequeña criatura, un cartero acompañado de una bola donde transporta los pedidos, que recibe la misión de salvar la isla de Mokumana de un poderoso monstruo. Es un verdadero cóctel de varios estilos de diseño, que aunque extraño, ofrece una experiencia divertida y original.

El mundo de Yoku’s Island Express es extremadamente colorido, pero también distintivo e imaginativo. La isla de Mokumana está habitada por varios tipos de criaturas, todas ellas diseñadas de forma ‘fofa’ y atípica. Piensen en los trabajos de Studio Ghibli en su mejor, y tendrán una idea razonable de lo que van a encontrar en este juego. De serpientes gigantes a mini-ninjas, pasando por setas sonriente, es un elenco de personajes muy variado y distinto.

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Este brillante estilo visual es acompañado por una banda sonora a juego, y efectos sonoros muchos sólidos. La sueñoplastia del juego ofrece una mezcla de sonidos tropicales con tonos africanos, algo que parece salido de una película de Disney como Moana o El Rey León. Es decir, además de ser agradable al oído, la banda sonora transmite también algunos momentos de ternura mientras que “obliga al jugador a dar al pie.

Disney y el Studio Ghibli parecen ser fuertes inspiraciones para la Villa Gorilla, el estudio que creó Yoku’s Island Express, no sólo al nivel de estilo visual y sonoro, sino también de ambiente. Nada en el juego es particularmente violento u ofensivo, por el contrario, es una experiencia siempre muy bien dispuesta y con un espíritu leve. Esto hace que Yoku’s Island Express en un juego que puede ser fácilmente disfrutado por los más jóvenes, pero no exclusivamente. La calidad de diseño y la jugabilidad lo hacen también adecuado para jugadores mayores, incluso aquellos que puedan encontrar el ambiente demasiado ‘tierno’.

Durante la aventura van a interactuar con varios habitantes, con algunos momentos divertidos, pero el grueso de la experiencia asume una estructura típica de ‘metroidvania’. Esto implica la exploración de varias áreas, no sólo para seguir el recorrido definido, sino varios caminos alternativos y secretos. Hasta completar el juego tendrán que pasar por cuevas, áreas acuáticas, y hasta los cielos. Con varios desafíos por cumplir, pueden revisar estas ubicaciones para tratar de cumplir.

Lo que más distingue el diseño de Yoku’s Island Express es la presencia de ‘palancas de pinball’ en el escenario, que el jugador puede accionar con los disparadores, tirando al personaje por el mapa. Aunque inicialmente es un proceso fácil, eventualmente el control de las palancas comienza a tornarse más complicado, obligando a un timing ya una precisión más elevadas. Esta mezcla de mecánicas más tradicionales de plataformas (correr y saltar), con el diseño del pinball, lleva a una experiencia única y divertida.

Por el camino van a encontrar frutas especiales, que una vez recogidas permiten usar teletransporte para áreas ya visitadas, y desbloquear palancas que están congeladas. También pueden encontrar varias mejoras y artículos especiales, algunos con efectos cosméticos, otros más prácticos. A nivel cosmético pueden cambiar el color de la bola que el pequeño protagonista carga, y en términos prácticos pueden aumentar la capacidad para llevar frutos y desbloquear un aspirado que agarra objetos explosivos, por ejemplo.

Yoku’s Island Express no es, y no quiso ser, un juego difícil. El recorrido a seguir es siempre obvio, y los desafíos nunca son lo suficientemente complicados para impedir el progreso natural del jugador. Los checkpoints son también frecuentes, lo que alienta a que el jugador tenga riesgos en la jugabilidad, ya que nunca es muy penalizado si su intento corre mal. Lo que importa retener es que, a lo largo de la aventura nos sentimos siempre desafiados, pero de forma relajada y descomprimida.

Hay muchos elogios para hacer la Yoku’s Island Express, pero también algunas críticas. La forma tenue como el juego aborda la historia y los personajes, aunque sea posible recoger algún contexto extra, acabó por hacernos perder un poco el interés en el mundo de Yoku’s Island Express. Con eso, perdemos también parte de la motivación para seguir jugando. Encima de eso, la jugabilidad a veces también se vuelve repetitiva, y aunque la mecánica de las palancas de pinball es original, pasado algunas horas puede volverse agotadora.

Yoku’s Island Express es un juego con pequeños defectos, fallos que no son suficientes para sacudir nuestra convicción de que es un juego que merece ser recomendado para los fans de metroidvania y las plataformas. Si buscan una experiencia de juego divertida, con un buen equilibrio de desafío y jugabilidad relajada, Yoku’s Island Express debe ser considerado.

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