Moonlighter Análisis del juego

El equipo de calidad puede salvar un viaje de campamento más problemático, pero en el caso de Moonlighter, también puede salvar a los cazadores de monstruos que recorren mazmorras en busca de loot. Es por eso buena idea pasar por las villas que circulan las cuevas, ni que sea para retocar el equipamiento en una tienda de la especialidad. Es precisamente una tienda de ese tipo que el protagonista de Moonlighter tiene, un RPG de acción con grafismo de 16 bits y perspicacia de cima.

Vayan a jugar como Will, un chico con un día para ser un héroe, pero que por el momento tiene que cuidar de la tienda Moonlighter. El muchacho heredó la tienda de sus padres, y procura llevarla a buen puerto, al menos durante el día. De noche, Will busca mazmorras y cuevas en busca de loot que pueda vender en su tienda, para que otros aventureros puedan usar ese mismo loto en sus aventuras. Es esta bizarra mezcla de conceptos – RPG de acción y simulador de tienda – que forma el núcleo del juego de Moonlighter.

Moonlighter Análisis

Hay cuatro mazmorras que pueden desbloquear, y una quinta que tiene el jefe final. Estas mazmorras se generan de forma procedural, lo que significa que cada vez que las visitan, su formato y la disposición de los enemigos es diferente. A pesar de esa naturaleza aleatoria, todas ellas (salvo la quinta) obedecen a una regla: hay tres niveles y un boss. En cada nivel pueden encontrar una fuente que cura al jugador, y que indica el camino al siguiente nivel.

Las mazmorras en sí no son muy variadas, pero el formato procedural asegura que nunca se vuelven muy repetitivas. Más interesante son los adversarios que van a encontrar, de muchas formas y hechizos, capaces de proporcionar diferentes desafíos al jugador. El sistema de combate es simple, pero los patrones de movimiento y de ataque de los enemigos hacen que las batallas distintas e interesantes, sobre todo después de empezar a recoger más armas para cambiar de táctica. Moonlighter consigue introducir al jugador a la jugabilidad de forma sucia y tranquila, presentando novedades de forma ponderada y espaciada.

El inventario es un sistema que se va desarrollando con el tiempo, casi como si fuera un mini juego por sí solo. El espacio es limitado, ya veces tendrán que sacrificar elementos para introducir nuevos, pero no de forma completamente inútil. Hay un espejo mágico que permite a los jugadores recoger ganancias al destruir elementos, aunque nunca tanto a través de la tienda. Algunos elementos pueden tener efectos en los elementos adyacentes, y descubrir estas combinaciones es otro elemento que hace que la gestión del inventario en un proceso más interesante que en otros juegos.

La muerte en Moolighter no es permanente, pero si mueren durante una mazmorra van a regresar al principio y perder todos los ítems. Esto crea una cierta tensión mientras juega, y también un buen equilibrio entre riesgo y recompensa. ¿Cuándo llega la hora de parar e irse con lo que tenemos? ¿Será que vale la pena arriesgar perder todo para conseguir mejor loot? Es una dinámica interesante. Si deciden salir, utilizando un collar especial y algunas monedas de oro, pueden regresar instantáneamente en cualquier momento, aunque el recorrido contrario no sea posible.

Cuando están tomando cuenta de la tienda deben evaluar los artículos que van a poner a la venta, tratando de encontrar un precio que pueda proporcionar un beneficio agradable sin alejar a los clientes. Hay aquí varios factores a tener en cuenta, como la cantidad de artículos de un tipo que están a la venta. Si tienen muchos elementos igual a la venta, su precio tendrá que ser reducido. Estos son dos elementos esenciales para gestionar bien la tienda – presentar un inventario variado y crear un buen equilibrio entre la ganancia y la satisfacción de los clientes. Con el paso del tiempo se introducir otros matices a la parte de simulación de tienda, manteniendo este lado del juego igualmente interesante.

Si están dispuestos a invertir dinero, pueden aumentar el número de ciudadanos en la aldea. Un herrero, por ejemplo, permite crear armas y armaduras, mientras que la bruja ofrece varios tipos de pociones. Es decir, aunque este crecimiento de la villa implique una inversión, esa inversión resulta en una preparación superior para enfrentar las mazmorras, lo que a su vez permite recoger más y mejor loot, que luego dará ganancias. Es un ciclo interesante, que nos ha mantenido siempre agarrados. Es un ciclo que pueden repetir las veces que quieran, aunque sea agradable la presencia de un objetivo final – derrotar al último jefe.

Los juegos del género RPG tienden a ser fuertes a nivel de la historia, lo que no es el caso de Moonlighter. La narrativa es muy reducida y sutil, pero la villa tiene mucha vida, y el ambiente es bastante agradable. En las mazmorras también pueden encontrar diarios y cartas, que ofrecen algún contexto adicional, aunque no sean particularmente interesantes.

Moonlighter es un juego simple, a nivel de mecánicas, y de grafismo, pero es divertido, y tiene un ciclo de juego que mantiene la experiencia viva a lo largo de varias horas. No es una experiencia épica o incluso particularmente variada, además de que a nivel narrativo es bastante débil, pero sigue siendo divertido. Algunos jugadores van a exigir más de sus juegos, pero si no es el caso y lo que leyeron aquí os parece interesante, entonces Moonlighter es un juego que podemos recomendar con facilidad.

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