La persistencia

Es un contexto que ya hemos visto veces sin cuenta: una nave, una invasión de seres peligrosos, y una tripulación sin hipótesis de fuga. Es también la premisa de The Persistence, un juego de realidad virtual para el PSVR donde el jugador pertenece a una tripulación que se está transformando en mutantes sedientos de sangre. Todo esto mientras la nave está siendo aspirada hacia un agujero negro. Ah, y otro detalle que conviene no olvidar – ya están muertos. Realmente hay días que más vale no salir de la cámara de criogenia …

The Persistence se juega en una perspectiva de primera persona, y muy temprano en la aventura van a encontrar vuestro cadáver. Aparentemente son un clon de la persona original, y cada vez que mueren, regresan como un nuevo clon. Esto es una forma de la narrativa de justificar la naturaleza roguelike del juego, que implica que, al morir, van a regresar a la máquina de clonación. Como otros roguelike, el progreso perdido no es total, ya que pueden quedarse con todo lo que ya han cogido, y aún pueden mejorar el equipo, si tienen créditos para ello. Es decir, después de cada muerte, van a comenzar la sesión siguiente un poco más fuertes.

La persistencia

Cada vez que mueren, la configuración de la nave se vuelve a dibujar de forma aleatoria. Los recorridos para los objetivos son diferentes, y la disposición de los enemigos será imprevisible. El gran foco final de The Persistence es el de cumplir una serie de objetivos que os dejan más cerca de abandonar la nave, como reiniciar la inteligencia artificial Iris.

Una vez que comiencen a dar los primeros pasos en los corredores oscuros y sombríos de la nave, van encontrando las herramientas básicas para sobrevivir. Por ejemplo, uno de los primeros ítems que van a encontrar es un arma sin límites de uso, SC Harvester, que permite atacar a los enemigos a corta distancia, e incluso eliminarlos silenciosamente si los atrapan por sorpresa. A medida que van avanzando, empiezan a desbloquear armas y accesorios gradualmente más poderosos, y con ello, el acceso a otras áreas de la nave se vuelve más fácil.

Tendrán acceso a algunas armas de fuego, que son eficaces, pero durante la mayor parte del tiempo van a usar ataques de corta distancia – no sólo porque deben tratar de ser furtivos, sino también porque las municiones son escasas. Por ejemplo, van a encontrar una enorme martillo que puede derribar enemigos con un solo golpe, aunque sea lento, pero también tendrán acceso a un cuchillo que, aunque veloz y mortífera, es frágil, y tiene una limitación de utilización. Parte de la experiencia de juego pasa también por gestionar los equipos que tienen de acuerdo con el contexto de la situación en que se encuentran.

Además de armas más convencionales, tendrán acceso a explosivos y elementos que ofrecen ventajas estratégicas, como una que ralentiza el tiempo, y otro que hace al jugador invisible, por ejemplo. Para conseguir estos ítems tendrán que explotar bien el mapa, y no sólo por los ítems. Pueden encontrar créditos, necesarios para crear armas y mejorar el personaje. No esperan, sin embargo, facilidades, porque a su espera estarán varias trampas.

The Persistence no es exactamente un juego de terror, pero puede ser bastante espeluznante y tenso, sobre todo por la vulnerabilidad del jugador ante todos estos peligros. Como mueren con gran facilidad, sobre todo al principio, van a temer cualquier gruñido y sonido que oyen en el escenario, y si se ven, van a encontrar momentos de pánico, sobre todo con mutantes que se arrastran extremadamente rápido o que salen de las paredes.

El hecho de que The Persistence sea un juego bastante oscuro, añade a esa tensión. Tienen acceso a una linterna, pero además de aumentar su visibilidad, funciona como un faro para los enemigos, lo que significa que tiene que ser usado con mucho cuidado. A esto añaden un diseño de ciencia ficción, todo en realidad virtual, y tienen los ingredientes para una atmósfera escalofriante.

Una función muy curiosa de The Persistence es su conexión a los teléfonos móviles. Hasta cuatro jugadores pueden tener acceso al mapa del juego en sus teléfonos móviles, y con ello pueden ayudar o perjudicar al jugador. Pueden activar trampas, abrir puertas, localizar ítems, y distraer a enemigos, por ejemplo. Es particularmente curioso porque el jugador tiene el casco (y los auriculares), lo que significa que no sabe lo que sus colegas están haciendo.

También hay que señalar que The Persistence tiene un buen abanico de opciones de confort, que pueden usar para ajustar su experiencia de realidad virtual. Pueden usar el DualShock 4 como controlador típico, mezclarse con movimientos del casco, y limitar el movimiento del personaje, si sufren de mareo fácil.

The Persistence es un juego eficaz de terror y ciencia ficción, pero es también una buena propuesta del género roguelike. El ciclo de re-despertar como un clon nos agarró por completo, y sentimos siempre ganas de ir un poco más lejos. Más importante que eso, funciona bastante bien como juego de realidad virtual. Después de Moss, The Persistence es otra propuesta de gran calidad del PSVR.

Deja un comentario